Beneficios del agua del mar y el sol: salinidad, minerales, vitamina D

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Podemos experimentar los beneficios del agua marina tanto interna como externamente. A nivel externo, el agua de mar tiene un efecto muy beneficioso sobre nuestra salud: ayuda a combatir problemas respiratorios, cura enfermedades de la piel como la psoriasis y cicatriza heridas, calma los dolores procedentes del reuma, artrosis y artritis, reduce el estrés y la ansiedad…

Bañándonos en el mar estaremos aumentando los niveles de hidratación de nuestro cuerpo y nuestra piel. Algo esencial, pues no hay que olvidar que un 70% de nuestro cuerpo es agua. Además, estaremos nutriéndonos de todos los minerales que componen el agua del mar, algo que sin duda también nos beneficiará.

Es innegable que el agua del mar también posee vitaminas y nutrientes que nuestro cuerpo también asimilará con un baño. Además, no sólo eso, ya que si disfrutamos de un día de playa no estaremos únicamente aprovechando las propiedades curativas del mar sino que estaremos proporcionando a nuestro cuerpo grandes dosis de vitamina D que nos aporta el Sol.

El agua del mar limpia, equilibra y nutre nuestro cuerpo. Además hay incluso quien afirma que ayuda a la regeneración celular de nuestro cuerpo, pues esta posee zinc, yodo, potasio y oligoelementos que la convierten en una gran “amiga” para nuestra piel y el cuerpo en general. Entre las principales propiedades del agua marina podemos encontrar su efecto antibiótico, ideal para avanzar en procesos de cicatrización de heridas.

Por otro lado, flotar en el mar o nadar entre las olas sirve para relajar los músculos por el yodo, que a su vez favorece a recuperarnos de ciertas lesiones. Es ideal para los que están haciendo rehabilitación o post operatorios.

A aquellas personas con enfermedades o problemas respiratorios se les suele recomendar respirar la brisa del mar y darse baños en la playa ya que el agua salada favorece a que los pulmones puedan eliminar todas las toxinas o elementos ajenos. Entonces, para tos con flema, catarros y otras dolencias más severas, ir al mar es una excelente cura.

Por otra parte, los pacientes con problemas reumáticos, tales como la artritis o la artrosis se benefician sobremanera con el agua de mar, si se realizan baños en la playa, pueden disminuir los intensos dolores que suelen caracterizar a estos padecimientos.

Al contener magnesio, el agua de mar ayuda a calmarnos y a eliminar la ansiedad. Es por ello que pasar algunos días en la playa cuando no hay tanta gente o en los balnearios alejados de los centros urbanos es una terapia que se recomienda para los que sufren de trastornos nerviosos, depresión o estrés, leve o severo.

Cuando se disfrutan de los paseos por la playa además de hacer ejercicio y despejar la mente, aprovechar para hablar con tu pareja o mirar una puesta del sol, el agua salada masajea nuestros pies con las olas y a la vez, gracias a la textura de la arena que se mueve por el agua, se exfolian los talones.

Para las enfermedades de la piel como la psoriasis, se recomienda hacer friegas con agua de mar. Las escamas características se irán desprendiendo y cayendo solas. Lo mismo para el cuero cabelludo cuando acumula piel muerta y picazón. Además, sol y agua del mar reportan interesantes beneficios para la piel en los casos de eccema atópico, también denominada dermatitis atópica, una patología frecuente de la piel que, según datos médicos, afecta a cerca del 20% de los niños.

Se utiliza a su vez para tratar problemas de insomnio, en ese caso se aconseja ir a la playa a pasar el día, dar un paseo en la orilla del mar o simplemente quedarse frente a las olas durante una hora respirando la brisa. Eso automáticamente cansa a la persona, quiénes duermen plácidamente es noche.

Fuente: www.mejorconsalud.com

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